PREDICCIONES ECONÓMICAS Y REALIDAD

La economía mundial atraviesa una acusada crisis desde 2007 cuya duración y profundidad aún no se conocen. Su inicio estuvo vinculado a varios problemas, en particular a las hipotecas de tipo inmobiliario, préstamos de alto riesgo a personas que generalmente tenían un dudoso historial crediticio. Lo que parecía un problema local pronto adquirió dimensiones globales ya que muchos bancos internacionales habían hecho grandes inversiones en este sector.

España entró en recesión en el segundo trimestre de 2008 y permaneció en esa situación hasta principios de 2010, año en el que inició una ligera recuperación que se quebró en la segunda mitad de 2011 debido a la intensificación de la crisis de deuda soberana y su generalización a un número cada vez mayor de países.

Actualmente España se ubica en el grupo europeo denominado peyorativamente con el acrónimo PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España), que no son otros que los países con la economía más vulnerable de la eurozona, más endeudados y dependientes de las ayudas financieras del Banco Central Europeo. Dentro de este grupo, España se sitúa como uno de los países más endeudados, con mayor déficit por cuenta corriente y que han tenido una burbuja inmobiliaria, al igual que Estados Unidos. (Mañas, 2011, p.21)

¿Cómo ha llegado el país a esta situación? Debido a una serie de factores:

  • La inversión descontrolada y mal gestionada en el sector inmobiliario y en infraestructuras.
  • El enorme gasto público, que ha crecido de manera descontrolada y sin transparencia.
  • Y, según palabras de nuestro actual presidente en funciones Mariano Rajoy: “por haber vivido durante años por encima de nuestras posibilidades”.

Pero la cuestión más dramática a la que se enfrenta el país es la situación laboral: la tasa de desempleo se sitúa en el 22,37%.Según la Encuesta de Población Activa (E.P.A. 2015) realizada por el INE (Instituto Nacional de Estadística) la cifra de desempleados en nuestro país es de 5.149.000.

Más allá del volumen de estos datos resulta especialmente preocupante su persistencia en el tiempo y su concentración, que provocan pérdidas de cualificación efectiva y elevan los riesgos de pobreza y exclusión social.

El aumento de la pobreza y la desigualdad constituyen las consecuencias más extremas de la crisis económica en las condiciones de vida de la población española que se ha ido intensificando desde la última etapa expansiva de la economía.

El resultado de esta mezcla de ingredientes es la desconfianza de los mercados financieros internacionales de la capacidad española de hacer frente a la deuda total contraída,  a su vez esta desconfianza genera pesimismo en los ciudadanos e influye en el sentimiento de pertenencia al país y por ende en la imagen que se proyecta dentro y fuera de España.

La macroeconomía y la economía de empresa se plantean, desde que existe la ciencia económica, la forma en que todos los agentes involucrados en el sistema económico toman decisiones y tienen en cuenta las consecuencias de las mismas. Cada opción tiene un resultado distinto que puede medirse en términos de utilidad, coste, beneficio, u otra magnitud, dependiendo del problema a considerar.

En los últimos años se han invertido muchos esfuerzos en  mejorar la toma de decisiones, el problema es que los encargados de elegir entre las opciones oportunas se encuentran, en general, en un ambiente de incertidumbre: son hechos que se sitúan generalmente en el futuro, y por lo tanto se desconocen. Pero para esto existen precisamente las técnicas de predicción económicas, para reducir la incertidumbre del futuro y por tanto disminuir el riesgo en la toma de decisiones en cualquier sistema económico.

Calculando un hecho futuro en base a un análisis racional a través del estudio de datos existentes, las predicciones serán útiles en el proceso de planificación, siempre abandonando un planteamiento simplista; hay considerar siempre todas las posibilidades teniendo además en cuenta márgenes de error. Estas técnicas deben ser sometidas a un proceso de continua mejora.

Estas predicciones pasan desde el análisis de procesos muy complejos procesos hasta la comparación más simple y cotidiana: la economía de un hogar.

Veamos, comparemos el sistema financiero en un hogar típico español con el de toda la nación:

Si en una casa entran 1500€ mensuales, y de ese importe viven dos personas, cuyos gastos fijos son: 500 euros de alquiler de vivienda, luz y agua, 350 € en gastos de alimentación y mantenimiento doméstico, 100€ mensuales de gastos de gasolina, más un plus adicional de imprevistos mensuales por averías de coche, compras de ropa, …, u otros, de 100€, más 250€ en gastos en ocio; esto daría un total de 1300€ de gastos fijos mensuales. Esta familia tendría una capacidad ahorrativa de 200€ al mes, y por lo tanto, rara vez tendría deudas o se vería peligrar su economía.

Sin embargo si esta familia empieza a gastar en otras cuestiones, como puede ser comer fuera casi todos los días, contratar a una asistenta de limpieza…,  sus gastos superarían sus ganancias, y por tanto su economía se vería sumergida, insostenible.

Esto ha pasado en nuestro país y en otros muchos desde mucho antes del comienzo de la crisis. Las predicciones económicas, lejos o cerca de ser reales, no han tenido en cuenta la realidad del sistema económico, el sistema económico ha generado una sociedad concebida para generar gasto y más gasto. Un sistema social y una forma de gestionar los negocios y a las personas que ha sucumbido a la ambición y se ha rendido a ella, a ciegas, como si el único objetivo de esta familia, que solo gana 1500€ mensuales, fuera el de tener un Lamborghini y por muchos préstamos que pidiese para poder conseguirlo, solo conseguiría deuda y más deuda, malestar, y nunca conseguiría pagarlo, viviría siempre con esa deuda y finalmente acabaría sin nada.

Por lo tanto, aunque las predicciones económicas, que siempre han guiado la planificación estratégica y presupuestaria de un país, son necesarias, no son suficientes para guiar la economía de un país, de una sociedad,  ya que tienden a ser muy imprecisas a largo plazo y deberían tener más en cuenta a las personas, su realidad, su poder adquisitivo y el verdadero sentido de la economía, que a mi juicio, es el bien común.

 

REFERENCIAS:

Actualización del programa de estabilidad. Reino de España. 2013 – 2016. Recuperado de: http://serviciosweb.meh.es/apps/dgpe/TEXTOS/progest/progest.pdf

-Consejo Económico y Social. España. Informe 02|2013: Acuerdo de Asociación de España en el marco de la política de cohesión 2014-2020. Recuperado de: http://www.ces.es/documents/10180/526241/Inf0213.pdf

-INE. Cuarto trimestre de 2015. Encuesta de población activa. Recuperado de: http://www.ine.es/daco/daco42/daco4211/epa0415.pdf

– Steinbuka, Inna. Propuestas para una mejor medición económica sostenible y de progreso social. Recuperado de: http://www.eustat.es/documentos/datos/CV10_01.pdf

-González Casimiro, María Pilar. Técnicas de predicción económica. Departamento de Economía Aplicada III (Econometría y Estadística) Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Universidad del País Vasco. ISBN: 978-84-692-3815-8. Recuperado de  https://addi.ehu.es/bitstream/10810/12493/1/05-09pil.pdf